Plantas que depuran el ambiente

Seguramente eres de las que están haciendo un esfuerzo por evitar los tóxicos en la alimentación. Intentas, en la medida de lo posible, ingerir productos ecológicos, no procesados y libres de pesticidas. Si me sigues, es posible que también estés evitando el uso de cosméticos convencionales, cuyos ingredientes estén sometidos a controversia por su posible peligrosidad para el organismo y los medios marinos. Sin embargo, lamento comunicarte que todavía hay algo más por lo que quizás deberías preocuparte: los compuestos orgánicos volátiles (COV).

Existen centenares de estos compuestos, pero los más habituales son el formaldehído, el clorobenceno, el benceno, el xileno, el tolueno, la acetona, el tetracloroetileno, el amoníaco, entre muchos otros. Son enemigos invisibles que se encuentran en la mayoría de los hogares. De hecho, es dentro de las viviendas -y no en el exterior- donde se concentra más cantidad de ellos.

Consecuencias de la inhalación de los COV

Si has experimentado alergias frente a agentes desconocidos, rinitis, tos crónica, dolores de cabeza, ojos enrojecidos, insomnio, debilitamiento del cabello, entre otros síntomas, es posible que ello se deba a la inhalación constante de formaldehídos y otros COV.

La OMS los clasifica como sustancias cancerígenas, y multitud de estudios han demostrado su potencial efecto neurotóxico y alérgeno. Si no has escuchado hablar de las enfermedades ambientales emergentes, como la Sensibilidad Química Múltiple, te invito a escuchar la entrevista a Raquel Romaris.

¿Qué productos liberan COV?

Los muebles realizados a partir de aglomerados representan la principal fuente de concentración de estas sustancias. Sin embargo, existen multitud de focos de liberación, como las pinturas de látex, los adhesivos, los barnices utilizados en la madera, los tableros de melanina, multitud de productos cosméticos, resinas, papeles pintados, insecticidas, productos de higiene del hogar, el humo de los cigarrillos, etc.

En el caso del formaldehído, los gases se van liberando a través del aire y son inhalados de forma constante, pues subyacen en el ambiente de nuestras casas. La OMS recomienda controlar los niveles de formaldehído por debajo de las 0,05 ppm, lo cual es fácilmente superable, teniendo en cuenta que basta una única fuente de formaldehído para que se produzca una acumulación peligrosa.

La realidad es que son tantos los objetos y superficies que contienen COV que se hace prácticamente imposible controlar los niveles por debajo de lo recomendado. Lo más sorprendente es que el uso de estas sustancias no está prohibido, sino regulado básicamente a nivel profesional. Su permisividad y el hecho de que pueden acumularse por medio de diferentes fuentes los hace altamente peligrosos.

Si pensamos que los occidentales pasamos de media el 90% de nuestro tiempo en espacios cerrados y que los seres humanos respiramos entre 15 y 20.000 litros de aire al día es fácil deducir que estamos sometidas a una alta exposición frente a este tipo de agentes tóxicos.

Formas de reducir la exposición a los COV

Espero no haberte alarmado demasiado porque, por suerte, podemos aplicar ciertas medidas que pueden ayudarnos a reducir la toxicidad en nuestro ambiente cotidiano. Toma nota:

  • Eliminar el polvo de forma recurrente con un paño húmedo
  • Ventilar diariamente las estancias
  • Evitar el uso de productos de limpieza altamente agresivos
  • Utilizar productos de cosmética natural
  • Limpiar nuestro hogar con productos ecológicos y naturales
  • Evitar el mobiliario aglomerado en favor de los muebles macizos
  • Introducir plantas con propiedades desintoxicantes

La importancia de la cosmética natural

La cosmética convencional no está obligada a indicar la presencia de formaldehído cuando se concentra por debajo de 0,05% de la fórmula. Esto significa que, en el caso de que utilices diferentes productos químicos a lo largo del día, es probable que con la suma de todos ellos estés acumulando cantidades peligrosas de formaldehído que van a penetrar en tu organismo.

Uno de los productos cosméticos que suelen contener más formaldehído son los barnices de uñas. Evita su uso en la medida de lo posible y opta por una cosmética natural. Si quieres conocer en profundidad lo que estás utilizando, haz tu propia cosmética y productos de limpieza, y así conocerás uno a uno los ingredientes que componen la fórmula.

Plantas que depuran el ambiente

Su uso para estos fines se originó gracias a una investigación realizada por la NASA en 1989. Los largos periodos a los que los astronautas estaban sometidos en espacios sin ventilación hacían peligrosa la inhalación de productos tóxicos. La Wolverton Environmental Services fue la encargada de realizar el estudio y determinó que existían 5 plantas altamente desintoxicantes. Los principales contaminantes que se encargan de filtrar son el benceno, el xileno, el amoníaco, el tricloroetileno y el formaldehído. Como cada una de las plantas es más efectiva con un tipo de sustancia, se recomienda tener variedad de todas ellas.

  • Espatifilo o flor de la paz (spathiphyllum sp.): es eficaz para filtrar los 5 agentes tóxicos que te he mencionado.
  • Potus (epipremnum aureum) : ¿Quién no tiene un potus en casa? Incluso yo misma, que soy una asesina involuntaria de plantas, tengo uno. Son súper resistentes y no precisan de muchos cuidados. Es un gran filtrante contra el formaldehído, el xileno y el benceno.
  • Palmera de bambú (rapis excelsa): depura el aire de formaldehído, xileno y amoníaco.
  • Sansevieria (sansevieria trifasciata): es otra de las plantas altamente resistentes y capaz. de sobrevivir a temperaturas extremas.  Filtra los agentes tóxicos mencionados excepto el amoníaco.
  • Ficus (ficus robusta): es idóneo para reducir los niveles de formaldehído en el ambiente.

Además de éstas, existen muchas otras plantas capaces de filtrar agentes tóxicos, tales como el helecho, el aloe vera, todas las de la familia de las dracaenas, la mala madre, o mi preferida: la monstera deliciosa.

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2 Comentarios
  • Azucena
    Escrito a las 19:19h, 21 julio Responder

    Superinteresante. Muchísimas gracias por compartirlo

    • esther
      Escrito a las 11:34h, 26 julio Responder

      gracias Azucena!

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