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Nota

¿Sale a cuenta hacer cosmética casera? La verdad que nadie te cuenta

Cosmética casera: ¿ahorro real o moda?

Muchas personas se preguntan si realmente sale a cuenta hacer cosmética en casa, cuando se ponen a buscar recetas y ven la lista de ingredientes que tienen que comprar para realizarla… Si estás leyendo esto, probablemente te ha pasado a ti también. Y es normal.

Te encuentras con una receta resultona que ves en las redes sociales. Te vienes arriba y haces tu primer pedido de materias primas y cuando vas al carrito y tienes que pasar por caja de repente piensas:

“Esto me ha salido por un ojo de la cara…”

Y claro, es comprensible que surja la gran pregunta:

¿Realmente sale a cuenta hacer cosmética casera? La respuesta corta es: depende.

Pero no depende de la receta.
Depende de dos cosas que casi nadie tiene en cuenta:

  • Con qué la estás comparando
  • Y con qué frecuencia la haces o la usas

Aquí está la clave para saber si la cosmética casera es ahorro real.

1. ¿Con qué estamos comparando?

Hay una frase que lo explica muy bien:

Decir que la cosmética casera es más barata sin decir con qué la comparas es como decir que viajar es caro sin decir a dónde.

Casero vs supermercado

Si comparas una crema corporal de 3–6 € con una formulación casera hecha con aceites vegetales de calidad lo más probable es que lo casero no salga más barato. Pero es que no tienen nada que ver a nivel de calidad.

Aquí siempre soy firme en mi respuesta: la cosmética casera no compite con los productos baratos de supermercado o cosméticos convencionales, en general.

Casero vs cosmética natural de calidad

Ahora cambia el escenario. Si vas a comprarte pongamos como ejemplo un sérum natural en una tienda de cosmética natural certificada, el precio puede oscilar entre 25 y 60 € o más (perdóname, pero hace mil años que no compro cosméticos de este tipo porque me los hago yo ;)). Si decides hacer un sérum casero con ingredientes naturales, ya te adelanto que el ahorro va a ser increíble. Vas a tener un producto de alta calidad por no más de 8 o 10 euros.

Aquí sí hay una diferencia importante. Así que anota bien la premisa: la cosmética casera no compite con el supermercado. Compite con la cosmética natural de calidad. Y en ese terreno, la mayoría de las veces gana.

2. El factor que lo cambia todo: la frecuencia

Aquí está el corazón del asunto: la cosmética casera solo renta si la usas con frecuencia.

Te voy a hablar de un error muy común que veo en mis alumnas:

Para realizar una receta que encuentran en algún sitio y que les resulta interesante compran varios aceites, una manteca y algún activo. Pongamos que el pedido les sale por 30–40 €. Hacen la receta, la usan, y el resto de ingredientes sobrantes se queda meses en el armario hasta enranciarse.

Resultado: el producto más caro de sus vidas (bueno, igual exagero, pero desde luego no les renta).

Cuándo sí compensa

Después de muchos años potingueando, tengo clarísimos los casos en los que la cosmética casera es altamente rentable. Y es cuando se trata de productos de cosmética de alta gama y también cuando son productos de alto consumo y que son utilizados por toda la familia:

  • Champú
  • Gel de ducha
  • Dentífrico
  • Desodorante natural
  • entre otros

¿Por qué?

  • Amortizas las materias primas
  • Compras mejor las cantidades
  • No hay desperdicio

Y aquí va la frase clave: La rentabilidad no depende de la receta. Depende de cuánto la usas.

3. El coste invisible: el tiempo

Sin duda, se trata de otro factor que pocas veces se tiene en cuenta. Y es que no es lo mismo preparar cada semana que hacer un lote para dos o tres meses.

Si tienes que preparar el producto más de una vez al mes, probablemente no te está rentando en tiempo.

La cosmética casera no solo tiene un coste económico. También tiene un coste de tiempo y energía.

4. La ecuación real de la rentabilidad

He aquí mis conclusiones. La cosmética casera compensa cuando se cumplen tres condiciones:

  • Uso frecuente
  • Buen aprovechamiento de las materias primas
  • Preparaciones espaciadas en el tiempo (hacer batch cooking cosmético de tanto en tanto)

O dicho de forma sencilla:

La cosmética casera renta cuando usas mucho el producto, aprovechas lo que compras y no tienes que vivir en modo laboratorio potingueando día sí y día también.

Entonces… ¿vale la pena preparar cosmética o es una moda?

Ni una cosa ni la otra.

La cosmética casera no es automáticamente más barata. Pero puede ser muy rentable si eliges bien qué hacer y lo incorporas de forma realista a tu rutina. Y además, tiene algo que ningún producto comercial puede ofrecer:

Control sobre los ingredientes.
Creación de cosméticos de alta calidad.

Y el placer de potinguear (recuerda que yo lo llamo Potingueterapia).

Si te he generado interés, te acompaño de la maño con mis cursos de cosmética natural aquí:
Cursos – Cosmética de trincheras

Escucha el podcast sobre este tema aquí.