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Nota

Colutorio casero con tomillo y ortiga

Tengo la sensación de que hace mil años que no escribo un post en mi blog. Estoy centrada en preparar contenido para terceros y a veces olvido que puedo crear mucho contenido en «mi casa» para que todas las personas sientan que la cosmética natural (y, en el caso de hoy, los remedios naturales) está al alcance de todos y de nuestras despensas.

Esta receta tan sencilla la creé para uno de los talleres que impartí en una biblioteca. La idea era revisitar plantas curativas locales y realizar con ellas alguna preparación sencilla. En este caso, entre otras recetas, realizamos un colutorio casero natural con tomillo y ortiga, dos plantas muy abundantes en el Parc Natural de Sant Llorenç, que se encuentra en la zona en la que resido.

Como hicimos mucha cantidad, me llevé a casa el sobrante y se lo regalé a mi hermano, el cual sufre a menudo de aftas y problemas en la mucosa bucal. Fue mano de santo. No deja de pedirme que le prepare más. Lo que le he dicho es que empiece a preparárselo él solito, porque es tan fácil que no caben excusas para no hacerlo.

Plantas utilizadas (tienen que ser plantas secas):

Ortiga (Urtica dioica)

Antiinflamatoria y cicatrizante: disminuye la inflamación y acelera la regeneración de tejidos.

Calmante natural: alivia el dolor y la irritación de las aftas.

Rica en minerales (hierro, calcio, silicio) que fortalecen las encías.

Tomillo (Thymus vulgaris)

Antiséptico potente: el timol y el carvacrol combaten bacterias y hongos.

Antiinflamatorio: calma la irritación y reduce la hinchazón de las encías.

Cicatrizante y desodorante: favorece la curación de pequeñas heridas y combate la halitosis.

Tradición medicinal: usado históricamente en infusiones y colutorios para problemas bucales.

Solvente:

En este tipo de fórmulas, el solvente principal es la mezcla de alcohol y agua. Su función no es solo “diluir”, sino determinar qué principios activos de las plantas se extraen y cómo se conservan.

Alcohol (etanol)

Disolvente de compuestos poco solubles en agua: flavonoides, taninos, aceites esenciales y otros compuestos aromáticos.

Acción conservante: evita el crecimiento de bacterias y hongos en la preparación.

Efecto antiséptico directo: contribuye a la acción del colutorio sobre la mucosa bucal.

IMPORTANTE: no puedes usar alcohol denat (el típico alcohol desnaturalizado de farmacia), sino alcohol natural tridestilado de venta solo en comercios especializados. Si no dispones de este alcohol, puedes utilizar vodka y no añadir agua.

Agua destilada

Equilibra la extracción: permite obtener compuestos hidrosolubles (sales minerales, mucílagos, algunos polifenoles).

Reduce la agresividad del alcohol: hace que la solución sea tolerable para uso bucal frecuente.

Favorece la biodisponibilidad: muchos compuestos vegetales se liberan mejor en un medio acuoso.

Elaboración

En un envase de vidrio bien higienizado y seco, añadir a partes iguales la ortiga y el tomillo hasta llegar a la mitad del envase. Luego preparar el alcohol y el agua en una cantidad suficiente como para cubrir la planta, mínimo dos dedos por encima. Lo ideal es que dejes un margen en el envase sin rellenar para poder agitarlo con comodidad.

El solvente lo vamos a mezclar en una proporción en ML de 30:70 (siendo 30 el alcohol y 70 el agua destilada. Para ello, utiliza un envase con medidor de ml, y comienza rellenando 30 ml con alcohol y luego 70 ml con agua. Añádelo sobre la planta. Repite la operación si es necesario hasta cubrir bien la planta.

Cierra el envase y agítalo. Guarda en un lugar alejado de la luz y el calor durante 7-10 días acordándote de agitar una vez al día. Lo sé, probablemente te olvides algún día, pero no pasa nada.

Pasado ese tiempo, ya tienes preparada tu tintura. Ahora te toca colarla. Usa un filtro, una gasa o una cafetera francesa. Vierte tu tintura en un frasco higienizado y etiquétala con la fecha. Esta tintura puede durar de 6 a 12 meses.

Usos

Esta elaboración debes disolverla previamente antes de usarla. Es demasiado fuerte y no recomiendo que la uses directamente como colutorio. Cada vez que lo necesites, usa un vaso pequeño (como los de chupito) y añade 1/10 parte de tu preparación. Rellena el resto del vaso de chupito con agua del grifo. Ahora sí puedes hacer enjuagues. Recuerda que este colutorio tiene una base de alcohol, por lo que podría irritar tus mucosas si abusas. Utilízalo cada vez que tengas sangrado, encías inflamadas o alguna pequeña heridita en la boca. Por supuesto, si se trata de una llaga o afta más grave, deberás acudir al especialista para evitar infecciones.