Hoy te voy a enseñar algo que, a ojos de muchas, igual podría resultar poco ético, pues me adentro demasiado en el terreno de la Dermatología. Por si no lo sabes, por lo general no suelo ser intrusista. Me limito siempre a realizar cosméticos caseros que podríamos aplicar en ausencia de alguna patología. es decir, cosméticos para piel sana. En caso contrario, diríamos que ya no preparo cosméticos, sino medicamentos.
Cuando alguien me pide consejo para tratar algún tipo de dolencia o anomalía, siempre le dirijo a la consulta con el especialista médico. En este caso, dicho especialista ya ha dictado su veredicto: mi pareja tiene un eczema atópico. Suele aparecerle en el antebrazo y, aunque por momentos parece haber remitido, no tarda demasiado en volver a brotar. Aparece en forma de parches muy secos e inflamados que le causan picazón. El hecho de rascárselo con frecuencia agrava la situación, pues la piel acaba engrosándose y resecándose aún más.
En un principio se le había recetado crema con corticoides para momentos de crisis aguda. Sin embargo, este tipo de medicamento, a pesar de ser muy efectivo, debe aplicarse con mucha precaución puesto que su uso prolongado puede provocar adelgazamiento de la piel. El problema de mi marido es que su eczema se concentra en el antebrazo, precisamente una zona en la que la piel es de por sí muy fina.
Otra indicación de la dermatóloga para mantener el eczema a raya es aplicar una crema libre de esteroides, pero altamente humectante y con algunos activos especiales para combatir la dermatitis. Sin embargo, estas cremas, aunque son altamente efectivas, no son ni mucho menos accesibles a todos los bolsillos, cosa que me genera bastante rabia. Aunque disponga del privilegio de poder comprarme un producto de estas características, gran parte de la población con problemas dermatológicos no podría permitírselo.
En mi país (España) el buen cuidado de la piel -sana o no- parece “capricho” de unos pocos. Así que he decidido declararle la guerra al eczema de mi maridito con mis propias armas. Me he dispuesto a “plagiar” la receta de la dichosa crema humectante y tengo que confesar que la mayoría de ingredientes me eran desconocidos. De modo que me he limitado a lo que tenía en mi despensa potinguera y le he formulado una súper crema que bien vale la pena compartir por aquí porque funciona exactamente igual de bien que la que nos costaba un ojo de la cara en la farmacia. Si digo yo que lo de “cosmética de trincheras” es por algo 😉.
Antes de decidir hacer una crema así, te recomiendo que consultes con tu dermatóloga para contar con un diagnóstico firme y profesional y verificar que realmente tu piel necesita de una humectación e hidratación profundas.
Ingredientes crema casera para el eczema:
- Hidrolato de hamamelis 38%
- Manteca de cacao 10%
- Glicerina 3%
- Alfa bisabolol 0,5%
- Ácido hialurónico de alto peso molecular 0,5%
- Pantenol 1%
- Protelan 5%
- Cera de abeja 3%
- Vitamina E 1%
- aceite esencial de lavanda 2%
- aceite de ricino 6%
- zinc PCA 1%
- gel de aloe vera 4%
- aceite de pepita de uva 24%
- cosgard 1%
Activos principales de la crema para el eczema
La base acuosa de la crema, como verás, es el hidrolato de hamamelis. Ya te sonará que tiene propiedades antiinflamatorias, de modo que nos irá de perlas para el eczema. La base oleosa la componen la manteca de cacao y dos tipos de aceite, de ricino y pepita de uva, ambos con efectos antiinflamatorios y emolientes. Sin embargo, la guinda del pastel la proporcionan algunos activos como el alfa bisabolol, el ácido hialurónico y el zinc PCA.
Respecto al alfa bisabolol, decirte que posee excelentes propiedades curativas y renegeradoras. Se produce a partir de la manzanilla, con lo cual podremos beneficiarnos de su efecto calmante sobre la piel.
El zinc PCA es un ingrediente seborregulador ideal para tratar problemas de dermatitis y es uno de los ingredientes contenidos en la fórmula de la crema farmacéutica.
No es casual que haya optado por el ácido hialurónico de alto peso molecular en lugar del de bajo peso, puesto que hace lo que pretendemos es que actúe en la parte más superficial de nuestra piel para hidratarla y contribuir en el proceso de regeneración de los tejidos.
La cera de abeja va a crear un ligero efecto filmógeno sobre la piel de modo que evitará la deshidratación y permitirá que los activos ejerzan su función.
Preparación
Desinfecta todos los utensilios y la superficie de trabajo. Calienta al baño maría la cera de abeja, los aceites y la manteca y la cera Protelan. Cuando esté fundido, retira. En un bol a parte, mezcla la glicerina con el hidrolato de hamamelis, el ácido hialurónico, el alfa bisabolol, el gel de aloe vera y el zinc PCA.
Vierte la fase acuosa sobre la fase oleosa y mezcla vigorosamente hasta formar una emulsión. Por último, añade el pantenol, la vitamina E, el cosgard y el aceite esencial de lavanda.
Corrige el pH y aplica sobre la zona a tratar dos veces al día.
Fuentes:
6 tipos de eczema: síntomas y causas (medicalnewstoday.com)
Hammamelis virginiana. Fitoquímica, farmacología y terapéutica | Farmacia Profesional (elsevier.es)
