APRENDE A CREAR COSMÉTICOS POR SOLO 20 € (CURSO COSMÉTICA 555)

Nota

La «cosmética basura» no existe

En el episodio 87 de Cosmética de Trincheras abrimos un melón interesante: ¿realmente existe la llamada “cosmética basura” o es solo un juicio cultural «primermundista» o fruto de la quimiobofia o de la ecoansiedad?

Todo parte de un debate similar en nutrición. Algunos expertos sostienen que la “comida basura” no es un concepto científico, sino una forma de juzgar estilos de vida. No hay alimentos buenos o malos por sí mismos, sino contextos, hábitos y excesos.

Y aquí viene el paralelismo clave: en cosmética ocurre exactamente lo mismo.

Cosmética natural vs convencional: ¿ciencia o moral?

Durante años, el discurso dominante ha sido claro:

  • La cosmética natural es “buena”
  • La cosmética convencional es “mala”
  • Lo caro es sinónimo de calidad (sin plantearnos si es natural o no)

Pero esta visión simplifica una realidad mucho más compleja.

La etiqueta de “cosmética basura” no describe un producto concreto, sino que refleja un juicio cultural. Igual que con la comida, muchas veces no juzgamos el producto… sino lo que representa.

El problema: el miedo como herramienta de marketing

En el mundo de la cosmética, el miedo se ha convertido en una estrategia habitual de la que se ha hecho eco el greenwashing :

  • Miedo a los “tóxicos”
  • Miedo a los “químicos”
  • Miedo a lo “artificial”

Esto ha generado una percepción distorsionada donde lo natural se idealiza y lo convencional se demoniza, incluso sin base científica sólida.

El gran error: asociar precio con calidad

Un punto clave del debate es este: el precio y el marketing no garantizan una buena formulación.

Existen productos de lujo con ingredientes cuestionables o poco eficaces, mientras que otros más económicos pueden ser perfectamente seguros y funcionales. Con la comida de alta cocina ocurre igual. Por ejemplo, nadie se plantea si un foiegras en un restaurante Michelin es bueno o malo para la salud. Te adelanto que el foiegras es un alimento altamente graso y nada saludable. Sin embargo, todos tenemos claro que una hamburguesa es comida basura. Imagina qué pensaría una persona con necesidades alimentarias si escuchara este término. Existe comida apta para el consumo y comida en mal estado. No «comida basura» como tal. Es comida, y punto.

Entonces… ¿existe la cosmética basura?

La respuesta es clara: no como categoría real.

Lo que sí existe es:

  • Cosmética mal formulada
  • Productos ineficaces
  • Marketing engañoso

Pero también existen productos sencillos, accesibles y perfectamente válidos que cumplen su función.

Una reflexión necesaria: el privilegio de elegir

En muchas ocasiones, el juicio hacia ciertos productos nace del privilegio:

  • Poder elegir entre múltiples opciones
  • Tener acceso a información
  • Poder pagar alternativas más caras

Pero no todo el mundo tiene esas posibilidades.

Por eso, llamar “basura” a un producto que cumple su función básica puede ser más un acto de arrogancia que de criterio técnico.