Lo sólido mola

Esta semana inauguramos la semana de la cosmética sólida porque, ya que hacemos nuestros potingues, si son sólidos molan mucho más. No sólo porque las recetas son fáciles de hacer, sino porque son versátiles en el uso, son bonitos, como poco, y respetuosos con el medio ambiente, ya que se hacen con productos biodegradables y no necesitan envases, ni cristal, ni plástico ni nada de nada. Como mucho, tendremos que hacernos con una bolsita para después colgarlos y permitir que se escurran y se sequen tras su uso, o algún recipiente sobre el que ponerlos.

En realidad, podemos transformar en sólido cualquier cosmético que se nos ocurra. Solo tenemos que sustituir el agua de las fórmulas por otros ingredientes que nos ayuden a solidificar el producto.

Para nosotras, este tipo de cosmética es todo ventajas. Basta con familiarizarse con algunos productos que quizá os suenen un poco raros al principio, pero a los que poco a poco os acostumbrareis. Veamos algunos de los más utilizados:

  • Tensioactivos sólidos para hacer champús y geles de ducha, como el SCI, SLSA
  • ◦Mantecas, como la de cacao, karité, murumuru, mango, babassú…
  • Ceras para solidificar la fórmula, por ejemplo, de abeja, candelilla, soja….
  • Alcoholes y ácidos grasos, tales como el alcohol cetílico y el ácido esteárico. Estos son totalmente inocuos para nuestra piel.
  • Espesantes como el arruruz, la avena en polvo, la maizena de toda la vida…
  • Hierbas pulverizadas (basta con moler las hierbas secas con un molinillo de café o una picadora)

Poco a poco, publicaremos diferentes posts donde iremos desgranando cada uno de los componentes que utilizamos, pero por el momento lo que queremos es que os suenen.

La verdad es que la cosmética sólida es muy fácil de formular y, como nos quitamos la parte acuosa de todos los cosméticos, minimizamos también los “problemas” que pueden ocasionarnos las emulsiones, que son más delicadas en cuanto a su estabilidad y conservación.

Algo muy sencillo para empezar en la cosmética sólida es un protector labial. En este caso, si por ejemplo lo queremos llevar en el bolso, necesitaremos una cajita donde ponerlo. Seguro que tenéis alguna cajita metálica de caramelos, o un pastillero que podéis reciclar. Eso sí, no os olvidéis de esterilizar bien todos los utensilios y recipientes. Os hemos proporcionado algunos enlaces para facilitaros la compra e identificación de las materias primas.

POMADA O CACAO LABIAL

PREPARACIÓN

Fundir en un frasco de vidrio adecuado todos los ingredientes juntos, excepto la vitamina E y el aceite esencial que elijamos. Una vez fundido y homogeneizado, dejamos enfriar ligeramente y añadimos, sin parar de remover, la vitamina E y el ae. Envasamos en una latita, o vertemos en un molde y metemos en la nevera. Cuando esté frío desmoldamos. Para utilizarlo sólo tendremos que pasarlo directamente sobre los labios si es una barra, o frotar primero con el dedo.

Fuentes:

https://www.chemicalsafetyfacts.org/es/alcohol-cetilico/

2 Comentarios
  • Alicia Torres Ávila
    Escrito a las 10:58h, 14 marzo Responder

    Hola. Llevo haciéndome los labiales desde hace años. Los uso muy a menudo porque necesito hidratar mis labios; el otro día repuse unos cuantos y probé recetas nuevas. Hice tres tipos diferentes, en dos usé aaee, uno de mandarina y el otro de lavanda, obviamente poquísimas gotas, y me han producido una gran irritación en los labios. He tenido que usar una pomada de farmacia. En mi experiencia, no volveré a usar aaee en los labios. Gracias por tu blog. Me encanta.

    • esther
      Escrito a las 16:13h, 17 marzo Responder

      Hola Alicia,
      Gracias por compartir tu opinión. Es cierto que los aaee pueden causar irritaciones. En el caso del de mandarina, si además nos exponemos al sol, puede causar fotosensibilización, así que mejor evitarlo.
      Un abrazo,
      Esther

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