crema base hidratante

Crema base casera

Si todavía sueñas con preparar tus propios cosméticos pero te abruma la cantidad de información que tienes que leer para aprender a prepararlos, esta receta que quiero compartir contigo es el comienzo perfecto de la relación de amor entre tú y la cosmética casera. Aprender a preparar una perfecta crema base hidratante a la que, opcionalmente, puedas incorporar los activos que más te convengan, hace que tengas la mitad del camino recorrido. Si te apetece adentrarte en el mundo de las cremas caseras, te invito a hacerte con mi ebook “Iniciación a las emulsiones cosméticas“.

¿En qué consiste una crema base?

Se trata de una emulsión sencilla que no incorpora principios activos. Vendría a ser algo así como el lienzo en blanco de las cremas hidratantes. Si bien es cierto que cumple con su función hidratante y emoliente, porque contiene en su propia formulación ingredientes que aportan humectación y nutrición (agua o hidrolato, ceras autoemulsionantes y aceites vegetales) es un producto relativamente simple.

Las cremas base son fórmulas concebidas para diseñar posteriormente emulsiones más complejas que puedan incorporar uno o más principios activos, que permitan corregir un problema en concreto: arrugas, manchas, acné, protección contra rayos UV, incluso color, ya que puedes incorporar pigmentos y transformarla en una perfecta BB Cream.

La idea de una crema base es que los solventes (como el agua o el aceite) no estén saturados para que puedan incorporar algunos solutos (en forma de principios activos que sean solubles en agua y en aceite).

Cómo mejorar las características funcionales de una crema base

Existen en el mercado multitud de ingredientes que podemos añadir a nuestra crema base y que elegiremos en función del problema a tratar o mejora a conseguir. Estará en ti indagar cuáles son los más adecuados y, por encima de todo, las proporciones con las que podrás trabajar. Este último dato lo obtendrás del fabricante o distribuidor de la materia prima, quien te indicará los porcentajes entre los que podrás moverte. Es posible que, al añadir algunos activos, se alteren algunas propiedades coligativas de tu crema

Algunos de estos activos pueden ser:

  • Extractos de plantas: investiga sobre las plantas y las propiedades de cada una y elige un extracto para tu crema.
  • Vitamina C: un potente antioxidante capaz de combatir los radicales libres, matizar las manchas y fomentar la producción de colágeno. Es ideal para todo tipo de pieles, en especial para las más maduras. Actúa en sinergia con la vitamina E.
  • Retinol: ideal para realizar cremas de día. Es un principio activo muy de moda para tratar las arrugas.
  • Ácido glicólico: es un AHA (alphahidroxiácido) muy utilizado para tratar las capas más profundas de la piel y devolver luminosidad, así como para regenerar la piel dañada por la radiación UV.
  • Niacinamida: Muy aconsejada en pieles acneicas.
  • Gel aloe vera: un activo muy versátil para pieles acneicas, envejecidas, tratamiento de manchas, regenerador de la piel tras exposición solar, etc.
  • Alantoína: regenerador para pieles dañadas.
  • Ácido hialurónico: muy utilizado en la cosmética pro-aging. Lo puedes encontrar de alto y de bajo peso molecular en función de la capa de la piel en la que necesites actuar.
  • Aceites esenciales: aquí puedes jugar con la aromaterapia y dejar que vuele tu imaginación.

Ingredientes para tu crema base casera

  • aceite de oliva virgen extra 10 %
  • cera protelan 8%
  • agua mineral 75,7 %
  • goma xantana 0,3 %
  • glicerina vegetal líquida 4%
  • vitamina E 1%
  • cosgard 1%

Preparación:

Comienza por desinfectar la superficie de trabajo, los utensilios y el envase final que vayas a utilizar. Si no sabes cómo hacerlo, te invito a escuchar el episodio de mi podcast en el que te cuento cómo hacer. A continuación, lleva al baño maría la cera protelan con el aceite de oliva. En un recipiente a parte, dispersa la goma xantana en la glicerina hasta que no queden grumos. Luego vierte por encima el agua y bate hasta que adquiera una consistencia gelificada. Cuando se haya fundido la cera en el aceite, retira. Vierte el agua gelificada sobre la base de aceite y bate enérgicamente sin levantar demasiado aire para evitar burbujas. Por último, añade la vitamina E y el cosgard y envasa tu crema.

4 Comments
  • Esperanza Raich Roig
    Posted at 01:31h, 20 mayo Responder

    Esther, seguint les teves indicacions, la faré.

    • esther
      Posted at 08:18h, 24 mayo Responder

      què bé! Espero que et serveixi molt!

  • Carmen Blasco Betrian
    Posted at 15:45h, 28 junio Responder

    Muchas gracias por esta receta! La haré muy pronto.

    • esther
      Posted at 10:25h, 28 julio Responder

      Gracias Carmen, me alegro 😉

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