cremas caseras naturales

Crema casera hidratante ligera de cáñamo, áloe y rosas

No sé si os ocurre, pero muchas cremas me dan un calor espantoso. En verano se puede decir que prescindo muchas veces de ellas y me contento con ir poniendo algún tónico y aftersun, pero poco más. Aunque el verano está dando los últimos coletazos, esta receta que os traigo hoy es genial para las que sentís que las cremas os “pesan”. Es liviana y deja la piel bien hidratada y con muy poca sensación grasa. Entre otras cosas se debe a las características de la fase oleosa: el aceite de cáñamo, que es un aceite seco incluso recomendado para pieles acneicas. Por cierto, si os habéis perdido mi post sobre este aceite, os invito a echarle un ojo a esta receta exprés de crema para tratar el acné.

Esta que os traigo hoy es sin duda una crema “arrugas bonitas” que voy a repetir muchas veces en el futuro. Ahora la aplico mucho por la tarde. He descubierto que el ritmo circadiano de la piel, que mucha gente cree que es por la noche, podría ser por la tarde, donde la piel está más receptiva a los productos y tratamientos. Ya os iré chivando mis aprendizajes por el blog, pero estoy haciendo un curso de fitocosmética que me tiene alucinada (y súper liada). 

Ingredientes:

Preparación:

Desinfectar los utensilios y envase. Mezclar todos los ingredientes excepto la cera protelan. En un bol aparte, derretir la cera al baño maría. Cuando esté derretida, verterla sobre el resto de ingredientes y agitar vigorosamente.

Envasar.

¡Salud y potingues!

Esther

Nota: este blog contiene enlaces a productos de Amazon. Gracias a estas compras, recibo una comisión que utilizo para cubrir los gastos de mantenimiento del blog. A ti no te va a costar más caro y yo podré seguir compartiendo recetas. ¡Así ganamos todas!

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