envases cosméticos

Cuidado con los envases cosméticos (episodio 27 del podcast)

Te invito a escuchar el episodio 27 de mi podcast o a leer este artículo si quieres profundizar en los tipos de envases que se utilizan en cosmética, si son reciclables o reutilizables, si pueden interactuar con el contenido… Estoy segura de que vas a aprender detalles interesantes que probablemente se te habían escapado.

No sé si te he explicado que estoy haciendo un Máster en Dermofarmacia y Formulación cosmética súper enriquecedor e interesante. En una de las lecciones trabajé el tema de los envases cosméticos, en concreto, y con palabras técnicas del gremio, del acondicionamiento primario en cosmética. Se trata del recipiente que está en contacto directo con el preparado: puede ser un tarro, un frasco, un tubo… Sus principal función es proteger el producto de los agentes exteriores, sin interactuar con los ingredientes de la fórmula. Y sí, lo primero que debes saber es que el recipiente puede alterar el contenido del preparado. A continuación, desgranamos algunos de los materiales más utilizados en el acondicionamiento primario.

Plástico

Se trata del material más empleado por la industria cosmética y también el más desechado. Es muy contaminante y debemos llevar nuestros envases de plástico al punto de reciclaje. De ahí que siempre nos empecinemos en querer preparar cosméticos sin ningún tipo de envase, como la cosmética sólida. Aún así, el plástico tiene muchas ventajas para la industria, sobre todo porque es muy económico, más que el vidrio, es resistente y muy liviano, con lo que también aminora los costes de transporte.

Algo que debes saber sobre el plástico es que no es completamente inerte, es decir, es capaz de interactuar con algunos ingredientes de la preparación. Muchos plásticos pueden liberar progresivamente sustancias que se mezclan con el producto, como los ftalatos, que además son perjudiciales para la salud humana. Así que cuidado con lo que hacemos. No parece muy congruente estar esforzándonos en preparar productos saludables, para luego envasarlos en un recipiente susceptible de liberar tóxicos que acabaremos aplicando sobre nuestra piel.

Otro inconveniente es que son materiales difíciles de reciclar, aspecto que cada vez se tiene más en cuenta, especialmente en líneas de productos de cosmética natural y ecológica.

Aspectos a tener en cuenta cuando compramos recipientes de plástico para nuestros cosméticos

Tienes que fijarte en el número que aparece en el envase, que va del 1 al 7, envuelto en un triángulo. Verás que además hay unas letras que figuran bajo el número, como PETE, PET, PVC V, LDPE, PP, PS… Suelen encontrarse en la base del envase.

Debes saber que los plásticos considerados como más seguros son los que tienen el número 2 HDPE, polietileno de alta densidad, el LDPE, el polietileno de baja densidad y el 5 PP, polipropileno.

Otro detalle que debes retener es que los que están marcados con el código 1, PETE o PET, que son muy abundantes en el mercado, contienen una sustancia llamada polietileno de tereftalato.  Las botellas de plástico PET, son propicias a la proliferación de bacterias, con lo cual podrían causar problemas de salud, por ejemplo gastroenteritis, en el caso de que el producto fuese para consumo interno. A pesar de que no contienen en sí ftalatos, hay estudios que sugieren que el calor hace que desprendan DEHP, un ftalato que actúa como distruptor endocrino y que afecta al sistema reproductivo. Por ello, podría resultar peligroso si añades tus preparaciones calientes en un envase PET, pero también si has lavado el recipiente con agua caliente previamente. Se recomienda que los envases PET no se utilicen más de una vez. Si eres de las que estás reutilizando los envases PET para realizar nuevos cosméticos, deberías decirle bye bye a esta práctica.

Otros plásticos que deberías evitar son los marcados con el número 3 (pvc o vinilo porque pueden contener ftalatos), los del número 6 (espuma de poliestiestireno), y el número 7 (otros), porque pueden contener bisfenol A.

Si tienes que comprar un envase de plástico, lo mejor es que te fijes en que sea HDPE o PEAD, que es polietireno de alta densidad. Son los más seguros.

Recapitulando:

  • Plásticos que deberías evitar: números 3, 6  y 7.
  • Prudencia con el número 1 (los famosos PET). Puedes usarlos con el contenido en frío y no reciclarlos para otras preparaciones.
  • Más recomendados: los del número 2, polietireno de alta densidad.

Envases de aluminio

Es un material muy socorrido en cosmética natural y no me extraña, porque se trata de un material reciclable 100%. En mi opinión, encuentro que ofrece un aspecto super bonito, vintage y de «hecho en casa», que es la mar de apropiado para los cosméticos caseros. Es muy aislante de la luz y del aire (aunque no del calor).

Los envases de aluminio pueden reutilizarse sin problemas y no interactúan con los ingredientes del cosmético.

Envases de vidrio

Son elegantes, sostenibles y reciclables. Se trata de los envases más inertes que podemos usar en cosmética. También son los que mejor protegen el producto. Si se trata de un cosmético susceptible de oxidación, por ejemplo, debido a su contenido en vitamina C, puedes optar por un cristal ámbar o violeta, que puede proteger el contenido de las radiaciones ultravioletas que podrían oxidarlo.

Sin embargo, los envases de vidrio no son nada cómodos de transportar y todo un riesgo si nos vamos de viaje. ¡Cuántas veces se nos ha roto un tarro de vidrio dentro de una maleta y hemos comenzado las vacaciones con un montón de ropa pringosa!

Otro handicap del vidrio es que podría ceder iones, todo dependerá de la alcalinidad del vidrio, y alterar el pH del producto. Por ello, existe una clasificación de la Farmacopea Americana que divide a los envases de vidrio en 4 tipos. siendo los más adecuados para cosmética los del tipo 3 y 4. Por ejemplo, en el tipo 2, ya se indica que no se debe emplear en soluciones con pH superior a 7.

Interacciones envase-producto-medio exterior

Además de lo que te he contado ya, hay algunos aspectos que deberíamos tener en cuenta por su posible interacción entre el envase, el producto y el medio exterior que se traducen en diferentes reacciones:

  • Permeabilidad: cuando sustancias del medio exterior pueden penetrar en el producto, como el oxígeno. Ello podría enranciar las grasas del producto. Si entrase humedad, también podría contribuir a la proliferación de microorganismos.
  • Sorción: puede ser absorción o adsorción (con «b» o con «d»). La adsorción ocurre cuando una sustancia del cosmético se adhiere a la superficie de la pared del envase.

La absorción, en cambio, es cuando esta sustancia queda integrada en el envase, de modo que se pierde, por un lado, la sustancia dentro del producto y, por otro, se debilita la estructura del envase.

  • Transferencia: cuando migran sustancias del envase al interior del producto. Esto ocurre con ocurre con moléculas del envase de pequeño peso molecular, como son colorantes y aditivos. Pueden variar las características fisicoquímicas de nuestro cosmético y formar nuevas sustancias que puedan resultar tóxicas para la salud, como los ftalatos de los que te he hablado.
  • Radiaciones UV: verifica que el envase que vayas a usar aísle a tu producto de las radiaciones UV. Podría ser necesario si utilizas aceites vegetales que se enrancian con facilidad o vitaminas susceptibles de oxidación o aceites esenciales. Vale la pena que te sirvas en estos casos de un frasco ámbar o violeta.

Sé que en cosmética casera muchas veces nos empeñamos en reciclar los envases a toda costa, por un lado, atendiendo a nuestro deseo de conseguir una cosmética lo más sostenible y zero waste posible y, por otro, por ahorrar dinero, por supuesto. Sin embargo, con este artículo me gustaría concienciarte de que, aunque muchas veces podamos rescatar envases antiguos, o queramos ahorrar dinero y compramos el envase más barato que encontremos en el bazar chino de turno, vale la pena valorar y examinar el tipo de recipiente.

2 Comments
  • Pingback:Conservantes naturales para cosméticos
    Posted at 21:24h, 09 mayo Responder

    […] Algunas marcas también han suprimido el conservante en sus preparaciones porque usan envases airless en los que se preserva el contenido y se maximiza la […]

  • Pingback:Ejemplos de economía circular
    Posted at 13:35h, 26 mayo Responder

    […] un modelo de economía circular, las empresas deberían cambiar el foco hacia la sostenibilidad en lugar de la rentabilidad, como están acostumbradas. Podría parecer difícil convencerlas, ¿no crees? Sin embargo, la […]

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