Mascarilla capilar con Amla para un brillo extremo

Como habréis ido observando, cada vez intento optar por ingredientes muy frescos y de uso inmediato para evitar poner conservantes. En este confinamiento podemos aprovecharnos de estas fórmulas, que requieren de un poco más de preparación y organización, pero que ofrecen resultados espectaculares que sorprenden por la sencillez de los ingredientes. Esa es la gracia de la cosmética casera. Para mí, el hecho de que sea tan slow y consciente se convierte en casi una meditación. Bueno, eso si no tengo a los dos churumbeles dando vueltas alrededor mío, jeje.

¿Qué es el Amla?

Me encanta como suena la palabra «amla», como casi todos los nombres indios. Cambiando algunas letras formamos la palabra «alma». Bueno, esto no hace falta que lo recordéis, pero es que cuando hablo de productos ayurvédicos me pongo un poco mística ;). Se la conoce también como grosellero indio y es un árbol de lento crecimiento, que empieza a producir frutos a partir del sexto o séptimo año de vida. ¿Veis como lo slow vale la pena? Se aprovechan, en efecto, los frutos, y en menor medida también las semillas, las hojas, las raíces y la corteza.

Amla para el cabello

Tiene la capacidad de fortalecer el cabello y evitar la caída. También es un gran aliado para retrasar la aparición de cabellos blancos porque favorece la pigmentación. ¡Cuidado! El amla no tiñe las canas. Por otro lado, su gran contenido de vitamina C aporta volumen y mucho brillo. Es genial para purificar el cuero cabelludo y combatir la caspa.

 

Amla para el cutis

Como digo muchas veces, me encantan los productos multiusos. Por ello, si vais a prepararos una mascarilla con amla podrías aprovecharla también para la cara. Debido a su gran contenido en vitamina C, actuará como gran antioxidante y suavizará las manchas. Con esta mascarilla podréis limpiar los poros y puntos negros y, con un suave masaje, realizar una microexfoliación. A mí me encantó el resultado. El efecto de luminosidad sobre la piel es inmediato.

¿Cómo prepararlo?

Bastará con mezclar unas cucharadas de Amla con un poco de agua caliente. Podéis sustituir el agua por alguna infusión y beneficiaros de los poderes de las plantas; por ejemplo, manzanilla, romero, hibisco, ortiga, cola de caballo…

En mi caso me había hecho un té verde y reservé un poquito para mezclarlo con el polvo de amla. Podéis añadir dos gotitas de aceite esencial como limón o romero.

Cuando todavía esté u poco caliente os lo ponéis en el cabello. El calor favorecerá mantener las cutículas bien abiertas para que absorban el producto. Yo lo he aplicado a modo de mascarilla después del champú, pero podéis ponerla antes. He esperado una hora antes de enjuagarla, y he de decir que que cabello se ha desenredado muy bien, y se ha eliminado perfectamente la totalidad de la mascarilla sin necesidad de usar champú. No he puesto acondicionador y he definido el cabello como de costumbre.

El resultado es espectacular. Tenéis que probarlo, porque cuando digo «extra brillo» quiero decir exactamente eso: un brillo deslumbrante. 

Si vuestro herbolario no puede proporcionaros amla, podéis comprarla aquí.

Si os apetece conocer más recetas relacionadas, podéis echar un ojo a las siguientes:

 

Nota: este blog contiene enlaces a productos de Amazon. Gracias a estas compras, Kale’ndulas recibe una comisión que utilizamos para cubrir los gastos de mantenimiento del blog. A ti no te va a costar más caro y nosotras podremos seguir compartiendo recetas. ¡Así ganamos todas!

 

4 Comentarios
  • Susanna
    Publicado a las 20:55h, 25 mayo Responder

    Hola, per els cabells rossos també va bé?

    • admin
      Publicado a las 09:28h, 27 mayo Responder

      Hola Susanna,
      Sí, no modifica el color 😉

  • maika
    Publicado a las 15:27h, 17 julio Responder

    Hola! comentas que lo aplicas como si fuera mascarilla; de medias puntas hacia las puntas? Muchas gracias

    • admin
      Publicado a las 12:47h, 20 julio Responder

      Exacto, Maika 😉

Deja un Comentario