Mis ingredientes estrella y receta de crema antiacné

Algunas personas que quieren comenzar a realizar su propia cosmética en casa me preguntan qué materias primas son las que tienen que adquirir primero. Obviamente todo dependerá del tipo de cosmético que se pretenda realizar en primer lugar. Sin embargo, ya sabes que me gusta el minimalismo y, aplicado al potingueo, suelo basarme siempre en muy pocos ingredientes. En este post también aprenderás a realizar una crema antiacné casera muy efectiva a partir de 5 ingredientes.

Los activos cosméticos son modas

Es verdad que muchas veces me dejo seducir por la publicidad de algunas tiendas de insumos y me compro algún activo nuevo. Y es que en cosmética constantemente están apareciendo nuevos ingredientes que van sucediéndose los unos a los otros porque, como todo en esta sociedad capitalista, la cosmética también se rige por las modas.

¿Quién no se acuerda de las cremas con baba de caracol que se anunciaban en la Teletienda? Hoy en día, la baba de caracol ya es historia, y la sustituyen los AHA, el retinol, el ácido hialurónico o la niacinamida (por cierto, la crema antiacné que comparto aquí está hecha con este ingrediente).

Pues bien, al final, siempre permanecen los clásicos, y por algo será. Me he dado cuenta de que menos es más, y disfruto más de una buena crema con unos excipientes de primera calidad que cuando me pongo a añadir demasiados activos.

Mis ingredientes estrella en cosmética casera

Aquí te dejo mi lista con los ingredientes que jamás faltan en mi despensa potinguera.

Gel de aloe vera

Suelo adquirirlo siempre en gel, en una proporción del 99,9 % de aloe vera. Es mi ingrediente comodín. Además, el hecho de que sea un gel, te permitirá realizar una crema hidratante con solo dos ingredientes: gel de aloe vera y un poquitín de tu aceite vegetal preferido. Lo uso siempre en cremas hidratantes, pero también en tónicos, en aguas micelares, en protectores solares (tiene un ligero FPS), como after sun (por su efecto antiinflamatorio), en repelentes de mosquitos, en cremas para combatir el acné, en champús, y a veces incluso directamente como gel definidor de rizos. También se usa para formular dentífricos y desodorantes, por su poder bactericida. El gel de aloe vera es, sin dudarlo, mi ingrediente estrella.

Aceite de oliva virgen extra

Lo empleo para realizar oleatos que posteriormente incluiré en mis recetas. Y es que lo de los extractos es superior a mí. Siempre que uso aceite en una fórmula, no suele ser aceite lindo y morondo, sino que está bien cargadito de principios activos de plantas que me interesan. El aceite de oliva es mi preferido. Primero porque es un aceite de proximidad (al menos si, como yo, vives en el Mediterráneo). Si bien es cierto que me gusta ir probando otros aceites más exóticos, como el de jojoba, el de coco, el de semillas de algodón —ufff, te prometo que hay tantos aceites vegetales en el mercado que no te los acabarías—, siempre vuelvo al aceite de oliva, que es el que tengo por casa. Eso sí, compra un aceite de oliva verificando que sea virgen extra.

Por otro lado, más allá del quilómetro cero, el AOVE destaca por sus propiedades cosméticas. Retrasa el envejecimiento gracias a su alta concentración antioxidantes naturales y de vitamina E. También es rico en vitamina A, favorece la regeneración celular y es un excelente cicatrizante y antiinflamatorio. Además, como ya sabes, es un buen hidratante natural tanto para la piel como para el cabello.

Vitamina C

Te voy a hablar de dos tipos de esta vitamina tan popular. Por un lado, existe el ácido ascórbico que es la vitamina C soluble en agua, y que es bastante inestable —como casi todos los antioxidantes—, porque es fotosensible. Pues bien, existe una vitamina C soluble en aceite que es más estable que el ácido ascórbico. Se trata del palmitato de ascorbilo. Casi siempre la combino con la vitamina E para crear una sinergia de antioxidantes.

Vitamina E

Ya te he hablado mucho de ella, así que solo recordarte que es el antioxidante más importante con el que trabajamos en cosmética casera. Además, evita que los aceites y las mantecas se enrancien y alarga la vida de nuestros productos.

SCI (sodium cocoyl isethionate)

Otro ingrediente básico que no falta en mi lista de la compra es el SCI. En el podcast ya te hablé de él y de su seguridad en una entrevista que realicé a la Dra. Irene Menéndez en el episodio 17. Se trata del tensioactivo que me permite realizar todos mis champús y geles sólidos. Es una auténtica joya. Por cierto, si te encantan los champús sólidos, que sepas que tengo a la venta un ebook Prepara tus champús y acondicionadores sólidos” en el que cualquiera, incluso si eres principiante, puede aprender a realizarlos.

Alcohol cetílico

Se trata de una alcohol graso de cadena larga —es como una cera, no pienses que porque se llame alcohol es líquido— y que sirve tanto para hacer cremas, como productos capilares. Es muy hidratante y suavizante, y no deja sensación grasa en los productos.

Nicotinamida

Por último, aunque la lista podría extenderse más, te quiero hablar de la niacinamida, o nicotinamida. Se trata de una vitamina soluble en agua y que tiene un montón de propiedades. Se trata de la vitamina B3, que refuerza la barrera cutánea y regula la hidratación. Es ideal como activo proaging, para combatir las arrugas y las manchas cutáneas por efecto de la edad. También se utiliza en casos de acné.

Receta de crema antiacné

Quiero compartir contigo una receta facilísima con algunos de los ingredientes que te acabo de nombrar. Ya te he explicado en más de una ocasión que, aunque ahora ya no tenga espinillas a mis casi 46 años, el acné me ha acompañado hasta pasados los 20. Me causaba muchas molestias y ha hecho que mis padres se gastaran un dineral en cremas que no me servían para nada. Hoy quiero compartir contigo esta receta que, si bien no es mágica para todo el mundo, es capaz de aliviar el picor y regenerar la piel en casos de acné no demasiado severo. Espero que tú o alguien que conozcas la pueda probar.

Ingredientes para la crema antiacné

  • Gel de aloe vera 85 gramos (no vale en zumo, sino que tiene que ser el gel que se comercializa como tal y que suele contener aloe vera al 99%)
  • Aceite de oliva virgen extra 5 gramos.
  • Palmitato de ascorbilo 5 gramos
  • Niacinamida 4 gramos
  • Vitamina E: 1 gramo

Preparación

Empieza por desinfectar todos los utensilios y la superficie de trabajo. Diluye la niacinamida en el gel de aloe vera. En otro recipiente, tendrás que fundir al baño maría el palmitato de ascorbilo junto con el aceite. Cuando se haya disuelvo, viértelo sobre el gel de aloe vera. Por último, agrega la vitamina E. Mezcla muy bien y envasa.

Puedes agregar 20 gotas de aceite esencial de tomillo, romero, árbol de té o lavanda.

Puedes aplicarlo como si fuese una crema hidratante sobre tu piel limpia, por la mañana y por la noche. Espero que te sirva.

Salud y potingues!

Esther

2 Comments
  • Mónica
    Posted at 15:13h, 10 junio Responder

    Hola Esther! Gracias por todo el contenido que nos compartes!!

    Qué gel de aloe vera recomiendas? Dónde lo compras?

    Muchas gracias y un saludo!

    • esther
      Posted at 09:46h, 23 junio Responder

      Hola Olga! Gracias a ti por leerme ;). Yo lo compro en Veritas, un gel de Aloe vera al 99,9% de la marca Aloe Pura.

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